El patio

Le patio

Aquel jardín azul y oro celebra el verano. Lleva a la vez los colores de la gran obra alquímica y los del sol, al que se dedica. Al centro del jardín se desplega la rueda solar cuyos siete rayos corresponden a las seis dimensiones del espacio y a la dimensión extra-cósmica. El agua, fuente de vida, es allí el espejo del dios-Héroe, fuerza creadora y principio activo que produce su propia luz. En este universo Yang, en la tela del cielo veráneo, se abren corolas y estandartes, flores y llamas de pétalos incandescentes, hermosas exiliadas de perfumes ambarinos y almizclados que se estremecen con suavidad cuando se despierta el viento solar creador de espejismo y cuyos nombres – Eucalipto, Mandarinero, Agapantóidea- nos abren todas las puertas del Paraíso.