El jardín de las avellanas

La noisetteraie

Aquel lugar es el reino de la infancia; es un refugio imaginado para jugar al escondite. En ello uno se puede esconderse a la hora de las cosas que le disgustan echándose a reír para sus adentros. En ello se come a mordiscos avellanas lechosas de sabor increíble a libertad. Allí, nadie nos encontrará nunca... Y de repente, contenemos la respiración, ya que está pasando, con una gracia infinita, una ardilla peliroja.