El jardín gótico

Le jardin gothique

Es el corazón espiritual de nuestro jardín. Al pisar el umbral, la marcha se interioriza. Las reliquias frágiles de un oratorio desaparecido atestiguan de la huída del tiempo y nos aprende que a veces es bueno suspender nuestra agitación para acordarse de lo esencial de la simplicidad. Cuando una lunación favorable fecunda las sementeras terrestres, es el cosmos infinito el que toma parte en nuestras ínfimas obras de arte. Entonces el cuerpo alimenta el espíritu, y el espíritu ennoblece el cuerpo. Así, todas las comidas vuelven consagradas. Este jardín consta de tres partes :
La sencillez de la decoración de la primera parte es una invitación al recogimiento.
Le segunda parte constituye el huerto. En ello encontramos lo que representaba lo básico de la alimentación en el siglo XII. A su vez se divide en cuatro zonas. Encontramos en ello :
Las legumbres frutas.
Las legumbres frescas (hojas y raíces).
Los cereales y las legumbres secas.
La condimentación.
La tercera parte es un vergel. En ello encontramos manzanos cuyas variedades existían en la Edad Media (“Court pendu gris”, Castaño, “Museau de Lièvre”, Reineta “gris de Saintonge”), serbal, ciruelo, fresa del bosque, membrillo, etc. Al pie de los árboles frutales crecen por una parte los tintóreos (Garanza, Gualda...) y algunos ornamentales que decorarán el altar. Por otra parte los simples y los medicinales que componen el herbularius y que se reparten entre :
plantas de las fiebres.
Plantas de las mujeres.
Plantas purgantes.
Plantas vulnerarias. (*todos los datos recolectados para realizar este jardín han sido extraídos de las obras del señor Pierre Lieuthaghi : “La planta compañera”, “Jardín de los saberes-Jardín de historia”).